¿Es obligatorio hacer un curso de modelo para ser modelo profesional?
Depende.
Kristen Wicce
Una pregunta que recibo constantemente: "¿De verdad necesito hacer un curso de modelo para triunfar?"
Y la respuesta es un sólido: depende. No existe una fórmula mágica, pero lo que sí existe son caminos que te pueden acercar más o menos rápido a tus metas. Vamos a ser claros, que para eso estamos: el mundo del modelaje no es todo brillos y flashes, y tomar decisiones inteligentes desde el principio te ahorrará frustraciones.
No es obligatorio… pero ayuda, y mucho.
Vamos al grano: no, no es estrictamente obligatorio hacer un curso para empezar tu carrera. De hecho, muchas modelos han llegado lejos sin pasar por una escuela formal. Peeero… es como aprender a conducir sin profesor: sí, podrías lograrlo por tu cuenta, pero te va a costar mucho más y, sinceramente, probablemente tendrás más tropiezos (y algún que otro "accidente" innecesario).
Un buen curso te da estructura. No es solo aprender a posar o caminar por una pasarela, sino conocer los entresijos del negocio, cómo gestionar castings, contratos y, por supuesto, cómo construir tu propia marca. Ahí es donde muchas escuelas fallan, pero vamos a llegar a eso en un segundo.
El lado oscuro de las escuelas de modelaje
Aquí es donde quiero ser súper transparente contigo. Muchas personas que se inscriben en escuelas de modelos me dicen después que se sienten estafadas. Sí, el curso fue divertido, te lo pasaste bien, conociste gente guay y te sacaste fotos. Pero luego, cuando sales al mundo real, sigues perdido/a. Sigues sin saber cómo moverte en los castings, sin tener claro qué hacer para encontrar trabajo, y lo peor: sigues sin que te contraten. Y de hecho puede que llegues a encontrar una agencia y te digan que las fotos que te sacaron no sirven. DRA-MA.
Esto pasa porque, lamentablemente, muchas escuelas de modelos parecen más parques de atracciones que centros de formación. Todo es entretenimiento, todo muy bonito, pero no te enseñan a ser un profesional en una industria que es muy competitiva. Además, ¿cuántas veces has visto que los modelos de estas escuelas parecen clones? Todos se mueven igual, posan igual y tienen el mismo estilo, por no decir de las mismas fotos. Y en este mundo, la originalidad y construir tu propio lenguaje es lo que te hará destacar.
Crear tu propio camino: la clave está en ser auténtico/a
El problema de muchas escuelas es que te enseñan a encajar en un molde porque sus formaciones son genéricas, cuando en realidad lo que necesitas es aprender a romperlo. En lugar de enseñarte a construir tu propia identidad como modelo, te enseñan a seguir las mismas poses, los mismos movimientos y, al final, todos los alumnos parecen cortados por la misma tijera. Y claro, en los castings, si te ven igual que el resto, pasas desapercibido/a.
Es fundamental que entiendas que tú eres tu propio producto. Las agencias y los clientes buscan algo fresco, diferente, algo que no hayan visto mil veces. Si solo sigues lo que te enseñaron en una escuela que forma modelos en serie, va a ser difícil destacar.
¿Entonces, cuándo vale la pena hacer un curso?
Un curso es buena idea cuando sientes que necesitas orientación, pero debes tener muy claro qué tipo de formación estás buscando. Busca algo que te aporte valor real, no sólo momentos divertidos. La idea es que el curso te ayude a construir una carrera sostenible, no que solo te sirva para pasar el rato y luego sigas igual de perdido/a que antes.
Si haces un curso, asegúrate de que no te estén enseñando solo a copiar lo que ya existe, sino a crear tu propio estilo, a adaptarte a las necesidades del mercado y, lo más importante, a saber moverte por ti mismo/a. Porque una vez que termine el curso, tú vas a estar solo/a enfrentándote a castings, agencias y el mundo real. Y si el curso no te preparó para eso, ¿de qué te sirvió?
Lo que no te cuentan: la realidad detrás de los cursos
Quiero que esto te quede claro: hacer un curso no te garantiza trabajo, ni ser modelo profesional. Y si alguna escuela te lo promete, corre en la otra dirección. Sí, un buen curso te prepara, te da herramientas, pero después de eso, el trabajo duro es cosa tuya. La industria del modelaje es una carrera de fondo, y si crees que después de un curso de un par de meses estarás en las pasarelas más top, te vas a llevar una decepción. Eso, de pasar, pasa con perfiles que podrían haber accedido a ello sin hacer el curso, sólo con unas buenas fotos.
Y aquí viene otro punto importante: el éxito no se basa en seguir reglas fijas, sino en adaptarte a los cambios, aprender de tus errores y crear un estilo propio que resuene en el mercado. Ser modelo no es una copia barata de lo que otros hacen, es encontrar tu propio hueco y hacerlo tuyo.
En resumen: construye tu propio camino
Hacer un curso de modelo no es obligatorio, pero puede ser muy útil si eliges bien. No te dejes engañar por las escuelas que solo te ofrecen diversión sin formación real. Busca algo que te permita crecer como profesional, que te enseñe a moverte por tu cuenta y que te ayude a construir tu propio estilo, no a ser una copia de lo que ya existe. Aparte de las escuelas de modelos, existen profesionales que pueden darte clases one to one mucho más interesantes, porque sólo se centrarán en ti.
Al final, el éxito en el modelaje depende de ti, de tu esfuerzo, de tu capacidad de adaptación y de cómo aproveches cada oportunidad. Así que sí, un curso puede ayudarte a arrancar con buen pie, pero el verdadero trabajo comienza cuando sales ahí fuera y empiezas a construir tu propia carrera.

